
Unos minutos con Dios.
Empezamos la oración de la mañana en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Lee y medita la Palabra de Dios, si es necesario léala de nuevo, usando tu propia Biblia:
Evangelio según San Juan 3, 13-17
En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él''.
Oración, dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, intercede por tu familia ……
Señor Jesús, hoy en la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, quiero mirar hacia Ti y contemplar tu Cruz con fe y esperanza. Tú fuiste elevado en la cruz, no para condenarme, sino para salvarme. Recuérdame cuánto me ama el Padre. Al mirar la Cruz, veo mis pecados, mis heridas, mis luchas y mis momentos de desesperanza, pero sobre todo veo tu amor, que nunca se rinde conmigo. Tú diste tu vida para que yo tenga vida eterna, y por eso hoy quiero volver a confiar en Ti.
Señor, muchas veces soy como el pueblo de Israel en el desierto: me impaciento, murmuro, me quejo y olvido todo lo que has hecho por mí. Perdóname cuando mi corazón se llena de ingratitud y dejo de reconocer tu presencia. Sana las heridas que el pecado ha dejado en mi vida y ayúdame a mirar hacia tu Cruz cada vez que me sienta herido, cansado o perdido. Que no busque la salvación por mis propias fuerzas, sino que siempre vuelva a Ti, porque en tu Cruz encuentro misericordia, perdón y esperanza.
Jesús crucificado, enséñame a aceptar también las cruces de cada día sin perder la fe. Cuando llegue el sufrimiento, cuando no entienda tus caminos o cuando sienta que ya no puedo más, dame la gracia de mirar hacia Ti y recordar que tu Cruz no fue el final, sino el camino a la Resurrección. Que tu Santa Cruz sea mi refugio, mi fortaleza y mi esperanza.
Señor Jesús, hoy quiero decirte de todo corazón: gracias por amarme tanto. Gracias por dar tu vida por mí. No dejes que olvide nunca que Dios amó tanto al mundo que te entregó para nuestra salvación. Haz que tu Cruz transforme mi corazón, me aleje del pecado y me acerque cada día más a Ti. Y cuando tenga que enfrentar mis propias cruces, dame la valentía de estar a tu lado, confiando en que después del Viernes Santo siempre llega la luz de la Resurrección. Amén.
Contempla la Palabra de Dios (en silencio deja actuar en ti al Espíritu de Dios). Actúa y conserva la Palabra en tu vida hoy.
Repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: «Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.» Amén
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén



