
Unos minutos con Dios.
San Chárbel Makhlūf, presbítero
Ordenado sacerdote en el rito maronita, San Charbel vivió como ermitaño, destacándose por su humildad y vida austera. Es conocido por su profunda conexión espiritual y su dedicación al culto eucarístico.
Empezamos la oración de la mañana en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Lee y medita la Palabra de Dios, si es necesario léala de nuevo, usando tu propia Biblia:
Evangelio según San Mateo 13, 18-23
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Escuchen ustedes lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.
Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.
Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas, la sofocan y queda sin fruto.
En cambio, lo sembrado en tierra buena, representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto; unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta’’.
Oración, dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, intercede por tu familia…
Señor Jesús, hoy deposito mi corazón en tus manos para que sea tierra fértil donde la semilla de tu Palabra pueda arraigarse profundamente. Elimina de mí todo aquello que impida que tu gracia produzca fruto: la dureza de corazón, la inconstancia, el temor, las preocupaciones y cualquier cosa que me aparte de ti. Permite que cada enseñanza del Evangelio transforme mi vida y genere abundantes frutos de amor, santidad y servicio para la gloria del Padre.
Por la poderosa intercesión de san Chárbel, hombre de oración, silencio y entrega total a tu voluntad, concédeme la perseverancia para permanecer siempre unido a ti y dar fruto abundante, no para mi propia gloria, sino para que muchos lleguen a conocerte, amarte y seguirte. Amén.
Contempla la Palabra de Dios (en silencio deja actuar en ti al Espíritu de Dios). Actúa y conserva la Palabra en tu vida hoy.
Repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: ‹‹San Chárbel, hombre de oración y silencio, ruega por nosotros›› Amén
Gloria al Padre,
y al Hijo,
y al Espíritu Santo.
Como era en un principio,
ahora y siempre,
y por los siglos de los siglos. Amén.



