
Unos minutos con Dios
Empezamos la oración de la mañana en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Lee y medita la Palabra de Dios, si es necesario léala de nuevo, usando tu propia Biblia:
Evangelio según San Marcos 10, 28-31
En aquel tiempo, Pedro le dijo a Jesús: "Señor, ya ves que nosotros lo hemos dejado todo para seguirte''.
Jesús le respondió: "Yo les aseguro: Nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o padre o madre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, dejará de recibir, en esta vida, el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres e hijos y tierras, junto con persecuciones, y en el otro mundo, la vida eterna. Y muchos que ahora son los primeros serán los últimos, y muchos que ahora son los últimos, serán los primeros".
Oración, dedica unos minutos a tener un diálogo espontáneo con Cristo, de corazón a Corazón, intercede por tu familia….
Jesús, hoy vengo ante Ti reconociendo que muchas veces mi corazón busca ser visto, reconocido y admirado por los demás. A veces deseo servir en mi parroquia, pero dentro de mí también aparece el deseo de lucir bien, de recibir aplausos o de sentirme más importante que otros. Perdóname, Señor, porque muchas veces olvido que el verdadero camino del discípulo no es el protagonismo, sino el servicio humilde y silencioso. Tú nos enseñaste que el más grande es el que sirve, y que Tú mismo no viniste para ser servido, sino para servir y dar tu vida por amor.
Jesús, arranca de mi corazón todo orgullo, toda vanidad y toda búsqueda de reconocimiento. Dame un espíritu humilde, sencillo y dispuesto a servir aunque nadie me vea o me felicite. Que nunca busque puestos para sentirme superior, sino oportunidades para amar más y ayudar más. Enséñame a alegrarme cuando otros crecen y a trabajar por tu Reino sin comparaciones ni competencias. Que mi servicio en la Iglesia nazca únicamente del amor a Ti y del deseo sincero de acercar almas a tu corazón. Hazme pequeño, Señor, para que seas Tú quien brille en mi vida. Amén.
Contempla la Palabra de Dios (en silencio deja actuar en ti al Espíritu de Dios). Actúa y conserva la Palabra en tu vida hoy.
Repite con frecuencia y vive hoy la Palabra: ‹‹Jesús, arranca de mi corazón todo orgullo, toda vanidad y toda búsqueda de reconocimiento.›› Amén
Cristo conmigo,
Cristo ante mí,
Cristo tras de mí,
Cristo en mí,
Cristo bajo mí,
Cristo sobre mí,
Cristo a mi derecha,
Cristo a mi izquierda,
Cristo cuando me acuesto,
Cristo cuando me siento,
Cristo cuando me levanto,
Cristo en el corazón de todo hombre
que piensa en mí,
Cristo en la boca de todo hombre
que hable de mí,
Cristo en todo ojo que me ve,
Cristo en todo oído que me escucha. Amén



